NUESTRO TURNO

AVANTI!

Pablo Líquido ya terminó su dichoso disco temático en homenaje a Queen y el estudio vuelve a estar libre de nuevo. Es nuestro turno!

Es ahora, cuando llega el momento de la verdad, de retomar lo que dejé a medias, cuando me replanteo el rumbo que llevaba. Es ahora cuando hay que empezar a tomar decisiones pensando en LIKIDA.
El primer disco “LUNA HIENA” ya lo hice, y hecho está. No me lo pensé demasiado, no deseché casi ningún arreglo, casi ningún sonido… No reparé en ningún momento en cómo poner en escena esas canciones, en cuánta gente hacía falta para eso (siempre conté con la ayuda de “secuencias” para el directo).

Ahora trato de decidir cómo quiero plantear este nuevo disco, porque es un nuevo proyecto, aunque tenga años de trabajo metidos ya en unas cuantas canciones, el hecho irrevocable de la determinación que tengo para convertirlo en “banda” hace que mi intención, hablando en términos de arreglos y planteamiento de las canciones sea otra.

Ahora que tengo el estudio no tengo tiempo, y tengo dudas. Muchas.
Pablo Líquido ha comenzado a montar “Con Queen” en trío, en serio, y hemos dado los primeros pasos en otro proyecto nuevo, con otro compositor, pianista, que no sabemos a dónde nos pudiera llevar si echa a caminar. El asunto de “Con Queen” pinta muy bien. Es con gente bastante “especial” y puede ser un buen caldo de cultivo para LIKIDA. Tiempo al tiempo.

El próximo disco de LIKIDA no sólo tenía ya canciones, sino que tenía título y parte del diseño ya terminado, entre otras cosas la portada. Pero ahora me asaltan las dudas, me brotan las ideas como golpes de mar que no puedes esquivar ni eludir mientras sigues con la determinación de seguir avanzando contra las olas, hacia y hasta lo más profundo.

Tengo la tranquilidad y la certeza de que este artículo, después de tanto tiempo olvidada esta web y aparcado este proyecto, lo vais a leer cuatro. Si pensara que no es así no hablaría en alto, no contaría lo que pienso, no me desnudaría ni contaría cosas que casi ni Virginia sabe. Cosas que casi ni yo sé.

Un abrazo

LIKIDA

NUESTRO TURNO

Hoy hemos vuelto a discutir

El ambiente está tenso y hoy hemos vuelto a discutir.

Mirad, yo comprendo que cada uno tenga su punto de vista, eso lo comprendo, pero que sea siempre el mismo el que tiene que ceder… eso no lo comprendo. Y lo siento!

Ya sé que Pablo (Líquido) tiene muchos proyectos y muchas ganas de grabar algo de vez en cuando, pero eso no justifica que irrumpa repentinamente en el estudio exigiendo entrar a grabar de inmediato, con las mejillas arreboladas y con actitud de iluminado, o de visionario esquizofrénico. Vaya estampa!
Lo que él quiere hacer no puede esperar, siempre espera lo de los demás.
Es más cierto de lo que me gustaría que lleva años dándole vueltas a la idea de grabar ese dichoso disco. Desde ese punto de vista no tengo nada que reprocharle. Él lleva más tiempo en esto y además es el que trae el pan a casa, y tiene derecho a exigir lo que quiera. Es la terca inmediatez y la tensa rotundidad de sus imposiciones lo que me rebela.

Me encontraba yo inmerso en la grabación del siguiente disco de mi “trilogía inicial” cuando sin mediar palabra me arrebató la guitarra eléctrica de las manos y me espetó blandiéndola desafiante:
-”Esto ahora no. Voy a preparar un disco acústico de canciones de Queen, y no quiero escuchar una sola distorsión hasta que termine el trabajo.”
Yo, perplejo, le contemplaba sin entereza suficiente para articular vocablo alguno, y sumamente incómodo al no poder encontrar la expresión facial con la que sentirme a gusto y con la que poder enfrentarme al shock con cierta dignidad.
-”Un par de meses y puedes seguir con tus queridas CRE-A-CIO-NES…” concluyó aparentemente satisfecho de su azaña.

Desde entonces hasta ahora ha transcurrido mes y medio, y esto no tiene pinta de ir a estar terminado en quince días. 
Las previsiones suelen ser muy optimistas en estos casos, y si a eso le sumamos que cada dos por tres está, o bien de gira, o bien descansando de las giras, pues nos encontramos con nuestro dramático panorama actual.
Pues nada, LIKIDA tendrá que esperar a que Don Pablo Líquido finalice sus magnos quehaceres. Y suerte si no exige después ejercer el derecho de pernada, que a este paso…

Y no quiero tampoco decir nada más, que ahora con el calentón… y luego me arrepiento de echar tantas pestes y me siento mal.
Que él termine su trabajo cuanto antes y así los demás podremos seguir nuestro camino. 
Más tarde o más temprano llegará la hora del relevo y para entonces yo tengo que tener todo preparado. Tela.
No es este tiempo de discutir entre nosotros.

Espero poder enviar pronto noticias positivas de la reanudación de las actividades en nuestro proyecto.

Hasta entonces no seáis tampoco demasiado buenos ;-)

LIKIDA

PD: De momento del próximo disco hay hecho mucho más de lo que cabría esperar. Cual hormiguita tenaz e insignificante, voy avanzando inadvertida. Pasito a pasito.

 

Hoy hemos vuelto a discutir

QUIERO

QUIERO VOLVERTE A VER
QUIERO CONTARTE LO QUE SÉ
QUIERO BUSCARTE DONDE ESTÉS
QUIERO SABER SI ESTÁS BIEN

Es lamentablemente común a la gran mayoría de los seres humanos la experiencia de perder por el camino, a destiempo y de abrupta manera, a gente la que tenemos aprecio, afecto, cariño, simpatía, al margen de nuestros seres queridos y conocidos más próximos.
Ocasionalmente, y por circunstancias concretas, hay quien con su marcha deja un vacío más patente e ineludible que otros. Y este es el caso del que habla esta canción.

Cuando alguien embellece el mundo con su simpatía y su sencillez, en su ausencia el fotograma cotidiano pierde luz, fuerza y nitidez. Pierde alegría. Ciertos momentos parecen lastrados y ensombrecidos, los que solías compartir con esta persona.
Creo además que este fue un sentimiento colectivo, sin duda, en donde vivimos. En nuestro portal, en nuestra plaza, en nuestro mundo.

Sentí la irrefrenable necesidad, espoleado por mi subconsciente, de expresar rabias, deseos e inquietudes, y entonces escribí esta canción.

QUIERO

VÍSTEME DESPACIO QUE…

No será a estas alturas de la vida, y no será con las alforjas rebosando experiencias, emociones, pensamientos y reflexiones, cuando voy a tener prisa. Ya no tengo de eso.

El dichoso Pablo Líquido me ha tenido entretenido con sus conciertitos y sus cositas.
SIn ir más lejos esta semana pasada, por fin, ha estrenado un concierto que venía preparando tiempo atrás con no sé que banda ingente de no sé qué pueblo de Navarra. Y esto nos ha distraido lo suyo. Más por cuestión psicológica que física. Ya sabéis que no somos muy amigos de atacar a varios frentes al mismo tiempo, que quien mucho abarca… abarcador!
También el Gortari se me ha ido por las ramas estos días. Que si paseito por aquí, que si vueltica en moto por allí, que si ordenarse el taller, que si… Este siempre tiene arrobas de sandeces con las que despistarse!
Yo mientras pensando en lo mío, en LÍKIDA, y preguntándome cuándo coño me van a dejar estos dos centrarme a fondo en el asunto. Que son muy pesaos!

Hay indicios razonables para suponer que dentro de poco habrá un par de video-clips más que decoren este reciente proyecto y lo adornen con imágenes y cosicas. Según se ha filtrado de unas conversaciones privadas mantenidas entre Pili y Mili durante una comida informal, las canciones elegidas para estos juegos audiovisuales serían “QUIERO” y “EL CIELO ARDERÁ“. Francamente, me embarga la curiosidad.

Hay también rumores de que el disco “LUNA HIENA” va a estar disponible para descargarlo en las tiendas de música on-line del cosmos a este lado de la galaxia. Al fondo a la izquierda. Junto al guardarropa. Esa zona más o menos.

El ritmo en nuestras oficinas es frenético, la puerta se cierra de golpe por la corriente…, ha habido un dramático genocidio de hormigas en el balcón…, Txiki ladra si escucha a alguien por las escaleras…, se nos olvida la crema de verduras en el fuego y se nos pega…, en fin, una locura. Nota a Gota producciones no podrá aguantar mucho más tiempo este ritmo de infarto!

Ahora, en cuanto pasen las elecciones y hayamos elegido ya a los que nos han de tiranizar los próximos cuatro años (esto entiendo que es así, y lo digo sin acritud), iremos dando palos de ciego por el mundo de la promoción, con esa torpeza innata en nuestro hacer; siempre mientras nos lo permitan los dos cansinos con los que comparto mi, por ahora, breve existencia, Líquido y Gortari.

Criaturas siderales, después de este agotador ejercicio de desdoblamiento, creo que me voy a zampar una gelatina de fresa mientras doy buena cuenta de las excelentes cualidades, en lo que a confort se refiere, de nuestro naranja sofá.

Un saludín

VÍSTEME DESPACIO QUE…

En marcha!

Transcurrido un tiempo prudencial desde que terminamos el disco. Cumplidos ya los principales trámites burocráticos y más o menos descansado mi maltrecho y siempre inquieto cerebro. Recargadas la baterías y renovada la ilusión por empezar con algo nuevo y diferente, después de tantos años siguiendo una única linea, algo abrupta pero una. Ahora serán dos, Pablo Líquido por un lado y LIKIDA por el otro.

En esa tesitura me encuentro en este momento, compartida con la afonía de este fin de semana que me recuerda mi naturaleza salvaje y mi entrega habituales, algo que pretendo nunca olvidar. Por cierto, este fin de semana, he dado un par de conciertos en Zaragoza en los cuales ya ha podido la gente comprar los primeros ejemplares de LUNA HIENA.

Ya tengo algo así como el 5% del trabajo hecho (composición, grabación, burocracia, fabricación…), y ahora llega la hora de la verdad, hora en la que me pregunto si seré capaz, si tendré cualidades como las he tenido para patear escenarios, para mover y promocionar mi música con gracia y solvencia y, por supuesto, sin renunciar a mis principios, que a veces me pregunto si no serán demasiados. Es lo que hay.

De entrada las canciones que he grabado para este primer disco las he seleccionado al pito pito gorgorito de entre las 28 que comencé a producir en 2005. Y las he grabado con una premisa fundamental, que es una reacción normal después de más de 900 conciertos con sólo una acústica, ¡que no falten instrumentos!, ni sonidos ni arreglos. Me da igual hoy por hoy lo que me digan, pero si llevo 10 años tocando Queen y compañía con seis míseras cuerdas, creo que me merezco, aunque sea en este primer disco (ya veremos el próximo, que saldrá este mismo año), darme el gusto de meter orquestas, sintetizadores, coros, y percusiones sin contemplaciones. Y juro que me he cortado mucho respecto a lo que tenía en mente.

Ninguna canción de este trabajo está diseñada como “single”. Unas pueden parecerlo más que otras, pero es casual. Nadie va a encontrar en este disco la canción del verano, ni siquiera una canción previsible.
He tratado de expresar, dentro de unas normas más o menos establecidas socialmente para las canciones de rock y de pop, la música como la siento. Si algo hubiera sido fácil para mí es hacer exhibiciones vocales, y no he grabado ni una sola. Si una canción siento que hay que susurrarla, pues la susurro. Si me pide una voz normal, limpia, relajada… la hago, y si tengo que romperla, la rompo.
No he compuesto los temas como cantante, sino como músico. La expresión, la intención y los matices es lo que he utilizado para tratar de contar mis historias y mis pensamientos con normalidad, y la potencia y la energía de mi voz me las guardo para los escenarios y los brindis.

Una cosa que ha surgido a última hora han sido los solos de guitarra, que no estaban previstos. Hace una pila de años solía tocar solos y trataba de tocar rápido y esas cosas típicas, pero eso me terminó aburriendo y me centré en aprender a cantar, en trabajar el ritmo y todos sus matices, en aprovechar una guitarra acústica hasta límites de expresión y energía que nunca hubiera imaginado que existían, etc. Siempre he dicho que soy cantante, y que toco la guitarra por necesidad. Pues ya no lo voy a decir más. Me retracto!
Ya en la parte final de la grabación, por culpa de un concierto que vi y del último disco del mismo artista al que me enganché, resurgió mi vena heavy y decidí cambiar todas las partes instrumentadas con orquestas y/o sintetizadores, y sustituir estas por solos guitarreros. De la noche a la mañana. Y lo que disfruté… cómo lo disfruté!. Así que he decidido presentar LIKIDA no sólo como un cantante, sino también como un guitarrista (que no era mi intención. En los conciertos con banda pretendía mandar la guitarra a tomar p…), y en el próximo trabajo de LIKIDA prometo darles más importancia a las guitarras. Ver venir.

La vida, que da muchas vueltas y no soy yo de los que se quedan mirando. Si hay que cambiar y rectificar, se hace. Y no pasa nada. ¿Guitarrista hay que ser? pues guitarrista seré. El caso es que me encantan los solos que he hecho, y me divierte hacerlos y tocarlos. Espero no dejar nunca de sorprenderme a mí mismo.

No es LUNA HIENA un disco fácil de entender a primera escucha, eso lo sé y lo siento, pero también sé que es de esos discos que crecen exponencialmente conforme los vas escuchando. No es mi intención que guste la primera vez que lo oigas, mi intención es que no deje de sorprenderte y de gustarte cada vez que lo escuches. Es para personas con cierta afición a escuchar música, sin prisa y con interés.
Procuro hacer los conciertos a los que a mí me gustaría asistir como público, y he procurado hacer el disco que a mí me gustaría escuchar como melómano del pop-rock que soy.

En unos días estará listo en esta web un enlace para poder comprarlo, y en breve también estará disponible en todas las distribuidoras digitales. Os iremos informando.

 

En marcha!

ALGUNA NOVEDAD EN EL FRENTE

Parece que este comienzo no se acaba nunca.

Las 11 canciones de “Luna hiena” están grabadas, mezcladas y masterizadas.
El diseño del CD está terminado, la web (aunque todavía no se pueda apreciar) está lista, y creo que empiezo a entender algo de las redes sociales y todo ese macro mundo que da el vértigo proporcional a sus posibilidades y a su pinta de dependencia, mucho.

Ya hemos publicado, que no publicitado ni movido, los dos primeros video-clips. Son “Luna hiena” y “Despacio“, y hemos elegido esas dos canciones por el simple hecho de que son las dos primeras que terminamos de grabar, no por otra cosa. Son también casualmente las dos únicas canciones de todo el disco que no tienen guitarras eléctricas rítmicas y también las que son de carácter más tranquilo. Es decir, no son ni medio representativas de lo que es el CD, si es que alguna lo es.

Ahora se abre un abanico de cuestiones a las que no sé responder, pero tampoco me preocupa. Como digo en Vuelvo a delirarYo que siempre he estado muy atento iré a donde lleve este cuento“, y así será.
¿Cómo editaré el disco? ¿habrá distribución? ¿quienes serán con los que forme la banda para el directo? ¿Cuándo habrá directos? ¿Dónde?, pero la primera de todas es ¿cuánta prisa tengo?, respuesta, ninguna.

Ya sabéis que no soy amigo de la cuestiones ajenas a lo artístico y a lo humano, y son esas las que repelo por mi salud y mi felicidad. También sabéis que no es mi historia una de esas que se cuentan en las películas americanas en las que un productor, más o menos honrado y más o menos talentoso, descubre a un artista o grupo en un curioso golpe de fortuna y los convierte en estrellas, más o menos relevantes y más o menos encaminadas; y todo esto más o menos de la noche a la mañana.

Mi historia hace 10 años y 900 conciertos que la escribo yo, kilómetro a kilómetro, pueblo a pueblo, bar a bar, y escenario a escenario. Y los únicos que me descubrís y que la contáis sois vosotros. Hasta el momento no ha habido mediadores, ni publicidad, ni dinero, ni premios, ni medios de comunicación, ni productoras, ni discográficas, ni promoción… sólo vosotros y yo.
Habitualmente en un escenario con 30 centímetros de alto, 2 metros cuadrados de superficie, a uno o dos metros de la primera fila, y sin camerino.
Conducimos nosotros (Virginia y yo), montamos nosotros, reímos nosotros, lloramos nosotros.

No sabemos hacer las cosas de otra manera y, desde luego, no nos da miedo ni pereza trabajar. Y eso nos convierte automáticamente en lo que somos, un par de faranduleros cuya felicidad estriba en cuestiones eternamente lejanas de los negocios, el comercio y una serie de incomodidades inoportunas que se vislumbran en lontananza si siguiendo por otro camino ajeno al que nos da trabajo y profesión. Ya sé que quien algo quiere algo le cuesta, que me lo cuenten a mí, pero lo que no sé con certeza es si quiero ese algo.

Criaturas y criaturos, veremos a ver qué nos depara el camino.
Entre tanto os dejo “Despacio” y seguiremos informando.

 

Un saludico

 

LIKIDA

 

 

ALGUNA NOVEDAD EN EL FRENTE

Work in progress

Primeras fases y entresijos solventados sin contratiempos. STOP. Iniciamos “capítulo 2″. STOP.

Llegados a este punto crucial, con la web y los demás periféricos ya testados, detenemos la cara pública de LIKIDA para retornar cuando el trabajo este listo y plenamente funcional.

Dejamos sólo latente la canción y el vídeo que dan título a este primer disco, “Luna hiena” y nos centramos en perfilar bien otras cuestiones bien importantes.

Llegado el momento informaremos puntual y masivamente de nuestros primeros pasos, hasta entonces cuidaos y no os portéis tampoco demasiado bien.

Un saludo

LIKIDA

Work in progress